Las relaciones de pareja cuanto se ha escrito de ellas, muchísimo. Siempre el ser humano se ha cuestionado el por qué de separaciones o quizás de esos tipos de conflictos por el cual toda pareja pasa. Debido a que mi blog es sobre el lenguaje corporal me gustaría comentar sobre todo el papel que juega nuestro cuerpo cuando experimentamos todas esas emociones y cómo las interpretamos y reflejamos ese mar de sensaciones.

Siempre me he cuestionado por qué cuando vemos entrar a esa persona que nos vuelve loco el corazón se nos agita, sudamos a chorro y nos quedamos petrificados; no y cuando nos decimos a nosotros mismos que no estamos enamorados esas señales nos desmienten y nos dicen "hello" algo está fuera de lugar y bueno tal vez al pasar el tiempo la aceptamos, no muchas veces que remedio si todo el pueblo sabe que andamos detrás de alguien. Pero sabemos que nuestro cuerpo no miente y que muchas veces este proceso biológico es producto de nuestra mente, o sea nosotros lo provocamos. Y que me dicen de esas maripositas cuando se experimenta el primer encuentro físico ese primer beso que se queda en la memoria por siempre.

Cómo es qué dentro de la relación nuestros gestos nos ayudan a salir airosos de esas típicas discuciones da parejas (en las cuales en realidad ni nadie gana ni se llega a nada)

¿Hasta cuándo?
La felicidad de una pareja depende de la manera en que discute. Si logra allanar las tensiones con risas y frases ingeniosas, la probabilidad de éxito es muy alta.
(http://www.muyinteresante.es/canales/muy_act/anterior/agosto02/portada3.htm)

También nos podemos cuestionar si cuando dejamos de sentir todas estas señales si el amor simplemente se acabó, si ya no sentimos taquicardias, no se dispara la temperatura corporal todo esto se comienza a menguar a la vez que el cuerpo deja de recibir las dosis diarias de estimulantes y narcóticos. Es la química del desamor.

Bueno el tema del amor y de las relaciones de parejas es uno muy complejo que abarca nuestra mente y pues nuestro cuerpo que al concluirse forman la fórmula del amor y de la procreación humana. ¿No creen?